Contrato de trabajo o boleta de honorarios ¿Qué es lo legalmente correcto?

El debate sobre la elección entre un contrato de trabajo y una boleta de honorarios es crucial en la gestión empresarial de los emprendedores y como expertas en el área trabajando con emprendedores desde hace 7 años vamos a descifrar que conviene mas para los emprendedoras y sus eventuales relaciones laborales, es decir, contratar a una persona bajo la figura de contrato a honorarios o contrato de trabajo, es por ello que explicaremos sus implicancias, las ventajas y desventajas de cada uno de acuerdo a tu empresa.

Para decidir bajo qué figura contratar a alguien es esencial tener en cuenta el tiempo de duración del trabajador en la empresa y la naturaleza de las actividades a desarrollar, es decir, qué acciones necesitas que ejecute para el desarrollo de tu emprendimiento ya que estos son aspectos fundamentales para determinar qué tipo de contrato se debe utilizar.

Antes de abordar la pregunta inicial, es importante destacar la diferencia principal entre ambos tipos de contratos: la existencia de un vínculo de subordinación y dependencia, es decir el sometimiento a la forma y condiciones impuestas por el empleador para la ejecución de labores, esto se puede visualizar en el cumplimiento de horarios, uniformes y un compromiso que se adopta entre trabajador y empleador. Mientras que, en un contrato de trabajo existe esta subordinación y dependencia entre el empleador y el trabajador, en un contrato de  honorarios no existe tal relación, ya que las partes sólo están comprometidas con la prestación de un servicio específico, es decir el colaborador no tiene que cumplir horarios, ni rendirles tareas del dia a dia sino que solo está contratado para algo puntual y este lo ejecuta “a su modo”.

Un aspecto crucial a considerar es la jornada laboral, en un contrato de trabajo, el empleado está sujeto a un horario establecido por el empleador, mientras que en una boleta de honorarios, la voluntad del colaborador prevalece y solo se espera que cumpla con la actividad o servicio acordado.

Ambas modalidades son legales y válidas, siempre y cuando cumplan con los requisitos esenciales del contrato. Por ejemplo, si se contrata a un diseñador profesional para crear una página web, se considerará una boleta de honorarios si el diseñador no está sujeto a horarios y su único objetivo es completar el diseño. Por otro lado, se entenderá que hay un contrato de trabajo si el diseñador tiene una jornada laboral establecida y el empleador le asigna actividades específicas a cumplir. Es así entonces como ambos contratos sirven para regular las relaciones con los colaboradores o trabajadores, en el sentido que siempre se deben regular y tener presentes, como seria tenerlos por escrito, firmados y protocolizados en caso del contrato a honorarios y por otro lado un requisito del contrato de trabajo es ingresarlo a la DT (Dirección del trabajo) y que sea firmado por ambas partes.

Por otra parte, es importante tener en cuenta las circunstancias legales, pues los empleadores también deben considerar los posibles riesgos legales asociados con cada tipo de contrato. Por ejemplo, en algunos casos, clasificar erróneamente a un trabajador como contratista independiente cuando debería ser considerado como empleado puede resultar en multas y sanciones por parte de las autoridades laborales o del trabajador, como por ejemplo, el trabajador demanda esta figura errónea de contrato, en tal circunstancia, el Tribunal Laboral sentenciara que se paguen todas las cotizaciones previsionales que no se pagaron con recargo y de manera retroactiva sumandole las indemnizaciones que el trabajador siempre pide acompañado la demanda principal. De todas formas, ante la complejidad de estas decisiones, se recomienda buscar asesoramiento legal para garantizar el cumplimiento de todas las leyes y regulaciones laborales aplicables. Un abogado puede ayudar a evaluar las necesidades específicas de la empresa y proporcionar orientación sobre qué tipo de contrato es más adecuado en cada caso.

En resumen, la elección entre un contrato de trabajo y una boleta de honorarios es más que un simple trámite; es una decisión estratégica que moldea la estructura y la cultura laboral de una empresa. Implica consideraciones profundas sobre la autonomía del trabajador, la estabilidad financiera y el cumplimiento legal, por ello una ventaja del contrato a honorarios es que, la única responsabilidad que tendría un empleador es pagar los honorarios y eventualmente negociar el porcentaje de la retención del SII (Servicios de Impuestos Internos) a diferencia de la responsabilidad que se tiene al hacer  un contrato de trabajo, responsabilidad que es mucho mayor, pues se tiene que pagar el sueldo liquido mas todo lo correspondiente a seguridad social como lo son el seguro de cesantía, AFP, etc, por lo cual el presupuesto para tener a algo bajo la modalidad de contrato de trabajo es mayor a comparación de contratar a alguien bajo boleta de honorarios.

Por ello, se insta a los emprendedores a abordar este tema, buscando orientación legal cuando sea necesario y reflexionando sobre las necesidades específicas de su negocio y de sus empleados. Recordemos que una elección informada no solo promueve relaciones laborales saludables, sino que también protege los intereses de todas las partes involucradas. En última instancia, es una oportunidad para cultivar un entorno laboral sólido, amigable y justo que contribuya al éxito a largo plazo de la empresa y al bienestar de su equipo.

Nicole Villena Valenzuela

Abogada Encargada del equipo de gestión y redacción.

Categoria:

Recursos de ayuda |Tips legales para emprender

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